El objetivo del proyecto, que tiene el patrocinio de un alto número de diputados, además del respaldo del Colegio Médico y Falmed, es que todos los profesionales estén en idénticas condiciones ante la ley y así terminar con la discriminación que afecta a los médicos. “Queremos estar en igualdad con el resto de los profesionales y que Chile deje de ser uno de los únicos países en el mundo, en que los juicios por mal praxis son vistos por la justicia penal, porque en el resto de las naciones, estos casos se abordan en el ámbito civil”, afirma el presidente de Falmed, Dr. Pablo Rodríguez.
El dirigente precisa que la base de que sea la justicia civil, la que conozca de los casos relacionados con el acto médico, radica en que “cuando un paciente sufre un daño, la mayor parte de las veces, lo que requiere es ser indemnizado si corresponde, en consideración a que esos recursos económicos le permitirán acceder a una buena rehabilitación, en caso de quedar lesionado o para garantizar la educación de los hijos, si se produjera un fallecimiento”.
El Dr. Rodríguez indica que el fin último del actuar médico siempre es sanar al paciente y no dañarlo. “No estamos pidiendo impunidad, pero, al igual que el resto de las profesiones, cuando existan juicios, queremos que éstos se desarrollen en el ámbito civil y no penal”. Explica que tampoco es correcto que se pidan cifras indemnizatorias millonarias (sobre 500 millones) cuando los daños acreditados sean menores. “Debe haber una correspondencia entre el daño causado y el eventual pago indemnizatorio”, asevera.